domingo, junio 29, 2008

Preguntas tontas...personas inteligentes

Las preguntas "tontas" son una forma de encontrar aquellas reglas que necesitan cambiarse. Confucio advirtió que muchos de sus estudiantes temían hacer preguntas, por miedo a revelar su ignorancia, y por eso les enseñó que "todo es conocimiento". Si usted no sabe... pregunte! Creer que uno sabe lo suficiente, es la única verdadera ignorancia.
Para encontrar más respuestas, haga más preguntas. Pida clarificación cada vez que no entienda. Haga preguntas tontas o inocentes. Busque más allá de la superficie, aún cuando los demás consideren que la respuesta es "obvia".
Las preguntas tontas pueden ser especialmente efectivas para el cambio, porque "golpean de lleno" esas presunciones -nunca cuestionadas- que suelen sustentar los sistemas en crisis. Y recuerde: la única pregunta realmente estúpida... es la que nunca se hace.

vía: Club de la Efectividad

lunes, junio 23, 2008

El miedo

El miedo estimula la disposición a cambiar, a explorar y a encontrar mas cosas que hacer mejor.

domingo, junio 22, 2008

Mientras colaboremos seremos fuertes

Cuando trabajan, muchas personas necesitan ayuda... pero no la piden. En las organizaciones, existen muchas fuerzas que disuaden a la gente de pedir ayuda y difunden la idea que -hacerlo- es señal de incompetencia. La "cultura machista" es un claro ejemplo: proyecta una imagen de debilidad sobre todo aquel que "no puede hacer algo solo". En este ambiente, hasta los jefes encuentran muy difícil reconocer delante de sus pares -y subalternos- que no tienen "todas las respuestas" y temen no ser respetados.

Todas estas fuerzas hacen que las personas se aíslen y que -poco a poco- dejen de considerar pedir ayuda ante un problema. Aunque tal vez, la verdadera razón de no pedir ayuda, sea que no se dan cuenta que la necesitan: "No saben lo que no saben".

Vía: Club de la Efectividad

domingo, junio 08, 2008

Modo Relacional

Para ser más efectivos necesitamos aprender a ver, pensar y sentir de un modo relacional.
Un trozo de pan, por ejemplo, es un objeto producido a base de trigo que a su vez es fruto de la tierra, y resultado de múltiples confluencias: el agricultor -que ha recibido las semillas y el arte de trabajar la tierra- deposita las semillas en la madre tierra y espera confiado; espera que a su tiempo venga la lluvia, empape la tierra y ponga en relación las sustancias nutritivas y las semillas; y que el sol dore la mies...
Al ver un trozo de pan puedo contemplar una realidad que me remite a muchas otras, desde su misma génesis. Es una realidad "relacional", llena de energía, movimiento y desarrollo. Al ver un trozo de pan en la palma de mi mano, no estoy ante un objeto cerrado en sí; estoy ante un ámbito lleno de vida. Lo mismo vale para cualquier otro objeto, persona, situación, trabajo, organización, y nosotros mismos.

Vía Club de la Efectividad

Converso...porque me importas

Con los amigos hablamos de cosas que no hablamos con otras personas. Lo mismo ocurre con nuestra pareja, hablamos con ella de temas muy íntimos... ¿Pero qué pasa cuando ya no hablamos de esos temas? ¿La amistad o el amor siguen igualmente allí?
Creemos que nuestras relaciones "soportan" todo tipo de conversaciones (e incluso la ausencia de éstas), sin sospechar que son precisamente las conversaciones "que podemos tener"... las que determinan el tipo de relación que tenemos con alguien!
Es porque podemos conversar cosas importantes... que somos amigos! Es porque podemos hablar de compartir la vida que deseamos... que somos pareja! Es porque podemos conversar acerca de la manera de llevar la empresa... que somos socios! Finalmente, es porque podemos conversar de "X" cosas... que tenemos la relación "X".
Cuando no conversamos, las relaciones no se mantienen ni renuevan: no somos ni "padres", ni "maestros", ni "gerentes", ni "gobernantes" si no mantenemos conversaciones con nuestros hijos, alumnos, equipos, o ciudadanos... acerca de las cuestiones que son verdaderamente importantes (para ellos y nosotros). La relación no es un "derecho adquirido", es algo que se construye por siempre... conversando.

Vía: Club de la Efectividad