Leí este articulo de un consultor argentino, me parece muy interesante:
Los riesgos del perfeccionismo
No sea perfeccionista. "Yo soy un no perfeccionista," solía decir Isaac Asimov, autor de 475 libros. "Nunca vuelvo atrás ni rehago lo que ya escribí." Sea cuidadoso en su trabajo, pero no enloquezca.
Fíjese si el esfuerzo extra que se requiere a sí mismo produce una mejora proporcionalmente valiosa en su producción. Sea muy bueno pero no perfecto.
Los clientes no suelen tener presupuesto ni tiempo para la perfección; en la mayoría de los proyectos, 90% de la perfección es suficientemente bueno. Esto no significa dar deliberadamente menos de lo que usted puede dar. Esto significa parar de pulir y lustrar un trabajo cuando a usted le parece bueno, y no deprimirse por el hecho de dejar de invertir otras 100 horas en lo mismo. Hágalo, verifíquelo, y entonces, déjelo ir.
Comprenda la idea de la curva exponencial de la excelencia. La calidad mejora por el esfuerzo siguiendo una curva exponencial. Eso significa que los primeros esfuerzos consiguen los mejores resultados, mientras que los esfuerzos subsiguientes producen mejoras cada vez más pequeñas.
La gente productiva se detiene en el momento en el cual la inversión de esfuerzo adicional en una tarea no se justifica por lo pequeño de la mejora adicional que va a producir. Aspire al 100% de perfección, y usted no será productivo ni rentable. Intente de manera consistente estar en el rango del 90 al 98 por ciento, y usted obtendrá el mejor resultado, tanto en la satisfacción de sus clientes como en el retorno de la inversión de su tiempo.
"La perfección no existe," escribió De Musset. "Comprender esto es el triunfo de la inteligencia humana. Esperar alcanzar la perfección absoluta es una peligrosa forma de locura."
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