Los ingredientes para el éxito a largo plazo son bien conocidos por todos: coraje, visión de futuro, constancia, riesgo, sacrificio, disciplina y honestidad. Los que intentan los atajos fraudulentos nunca llegan demasiado lejos y cuando encuentran su caída, ésta es rápida, dolorosa y duradera.
La reputación es cómo te ven los demás. El carácter es cómo actúa uno mismo cuando nadie está mirando, y está determinado por la integridad y el valor. Estos rasgos, o la falta de ellos, son el fundamento de las decisiones morales en la vida.
Una vez que la falta de honestidad hace su aparición, la desconfianza se convierte en el sello distintivo del trato posterior.
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sta idea la lei en: Ganadores Nunca Mienten, un libro de Jon M. Huntsman.
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