domingo, diciembre 05, 2010

Finlandia: El éxito de una estrategia de país

Finlandia: El éxito de una estrategia de país: "

Finland_Nokia.jpgKenichi
Ohmae: El éxito de Finlandia


Por
Kenichi Ohmae


Finlandia se encuentra también en la periferia de Europa, pero en la contraparte de
Irlanda. Mientras que ésta, al oeste, mira hacia el mar inmenso, los habitantes
de Finlandia pueden mirar hacia un paisaje ligeramente mas seco, aunque
igualmente hostil: kilómetros y kilómetros de bosques impenetrables y de tundra
helada, interrumpida únicamente por lagos cubiertos de huelo e interminables
ríos de aguas rápidas. De hecho, durante mucho tiempo Finlandia se encontró lo
más alejada que se podía estar de la trillada ruta de los negocios y el
comercio.

Finlandia se extiende sobre el borde nororiental del Báltico, el cual, aunque es un mar,

parece más bien un lago de grandes dimensiones. En el pasado lejano, el Báltico
era la vía de acceso a productos primarios como pieles, madera y ámbar, pero
Finlandia estaba en realidad demasiado al norte para beneficiarse de ello. Sus
puertos sólo pueden estar abiertos durante todo el año gracias a la acción de
los rompehielos. Sin embargo, las gélidas temperaturas constituyen una
bendición. En el invierno, la capa congelada de muchos lagos y ríos llega a ser
tan gruesa que es posible que circulen camiones sobre ella, de manera que se
añade una modalidad de transporte de temporada, casi sin costo, a la
infraestructura.

La industria finlandesa se ha basado tradicionalmente en el procesamiento de los
recursos naturales, en especial de las abundantes regiones boscosas. El país
posee también cierto volumen de ingeniería mecánica de alta calidad. Pero la
industria en Finlandia nunca ha sido estática. A lo largo del siglo XX invirtió
cantidades considerables en investigación y desarrollo, y mantuvo una
innovación constante en la producción.

En la última mitad del siglo pasado, el país quedó atrapado entre las esferas de
influencia de las superpotencias rivales: los Estados Unidos y la OTAN al norte y al oeste, y la Unión Soviética y
el Pacto de Varsovia al este y al sur. Mientras que la sociedad y el gobierno
finlandeses eran libres y pluralistas, todos en el país (y también en el
exterior) reconocían que eso tenía que pagarse con un compromiso con la
“neutralidad”. La “finlandización” pasó a formar parte del vocabulario político
como un término despectivo: ningún país quería ser como Finlandia.

Este país también desarrollo un estado de bienestar de estilo escandinavo, a cambio
de un fuerte endeudamiento y uno de los niveles de impuestos directos e
indirectos más altos del mundo. Ello también supuso la introducción de un
sistema educativo de muy alta calidad.

En medio de todo esto, fueron surgiendo empresas como Nokia y Sonera (que ahora se
llama Telia en 2002), pioneras globales en telecomunicaciones. También
surgieron importantes desarrollos en ingeniería de software – como el
especialista en seguridad de datos SSH y el sistema operativo Linux (inventado
por el finlandés Linus Torvalds).

En consecuencia, Finlandia ha alcanzado niveles de productividad y de
competitividad que despiertan la envidia de otros actores económicos más
establecidos. El Foro Económico Mundial con sede en Ginebra declaró en 2003 a Finlandia como el
país más competitivo del mundo, y así continuó en 2004. Alcanzó este lugar
después de superar a los Estados Unidos y Singapur. También llegó a
clasificarse entre los primeros lugares de conectividad y compatibilidad de
redes, y fue considerado el país que mejor respuesta ofrece la tecnología de la
información y a las oportunidades de negocios por vía electrónica.

Cómo un país aislado, con altas tasas impositivas, pudo sortear la marea económica?
En primer lugar, este país siempre ha reconocido que su prosperidad radica en
mirar hacia fuera, al resto del mundo. Esto solía ser una especie de maldición
en el pasado dominado por las actividades de manifactura. Al tener pocos
recursos naturales, el país era vulnerable a las oscilaciones de los precios de
la energía. Finlandia fue también una de las pocas regiones, fuera del antiguo
bloque soviético, en derramar una lágrima, aunque quizá fuese de cocodrilo, por
el derrumbe de la Unión Soviética. La URSS era uno de los socios comerciales más importantes de
Finlandia.

Las visitas al otro lado de sus fronteras contribuían a la buena marcha del sector
turístico finlandés. El colapso del gigante comunista supuso que las cifras de
la balanza de pagos de Finlandia sufrieran una caída drástica. Finlandia se
enfrentó al ambiente internacional despojada de sus antiguas certezas, y a una
economía interna que mostraba todos los signos de encontrarse en fase Terminal.
Los finlandeses son un pueblo con ingenio, y comprendieron con resolución que
la salvación sólo podía llegar a través de la apertura hacia el resto del
mundo.

Además de ser un pueblo con mentalidad abierta, su nivel educativo es muy alto. Al

igual que en otras partes de la península escandinava, el dominio del inglés es

generalizado, aunque para los finlandeses esta destreza lingüística constituye
una necesidad básica. Los finlandeses se enorgullecen de su lengua vernácula,
el fines, pero son lo suficientemente sabios como para entender que sólo los
finlandeses (y los estonios) pueden aprenderlo. El fines es un idioma muy
complejo, sin ninguna relación con las lenguas indoeuropeas como el sueco y el
ruso. Son pocos los extranjeros que se atreven a aprender a fondo este idioma.
Desde hace mucho, los finlandeses se han visto forzados a comunicarse con el
resto del mundo por medio de la plataforma lingüística del inglés. El
conocimiento del inglés es necesario en Finlandia para avanzar en la formación
educativa, puesto que muchos libros de texto ingleses y estadounidenses para
los grados de preparatoria y universitarios no se traducen a fines.

Además, el inglés es el idioma que se habla en las reuniones de alta dirección en empresas

como Nokia (la empresa más grande de Finlandia). Así, el inglés no se percibe
como una amenaza, si no como una oportunidad. La instrucción en este idioma
comienza desde las edades muy tempranas en las escuelas finlandesas, y cada vez
son más las materias académicas que se imparten usando el ingles como puente.
Esta es una de las razones por las cuales las universidades finlandesas reciben
contingentes excepcionalmente grandes de estudiantes extranjeros.

Con amplitud de las miras y el dominio del inglés, los líderes y directores

finlandeses adquieren una perspectiva nacional y global casi de manera
automática. Los altos ejecutivos en el sector corporativo finlandes también
tienen una mentalidad abierta y buscan contratar y aprovechar a los mejores talentos,
venga de donde vengan. Por ejemplo, dos de los directores de mas alto nivel de
Nokia son extranjeros, uno Noruego y otro estadounidense, y la bolsa de valores
finlandesa esta dirigida por una empresa sueca, OM.

El ingrediente final de esta historia de éxitos es el apetito insaciable de los

finlandeses por la tecnología. La
Internet fue adoptada con entusiasmo a mediados de la década
de 1990. Cada departamento del gobierno local y oficina de turismo tuvieron
presencia en la red des un principio la mayoría de sus páginas web están Finés,
pero prácticamente todas ofrecen traducciones al inglés en otra parte del
sitio. En todas las escuelas, bibliotecas públicas y muchos otros lugares
públicos se han promocionado terminales para navegar en la red. En 2002,
Finlandia tuvo una de las tasas de conexión a Internet más altas del mundo: 230
conexiones por cada 1000 personas. Finlandia registró en términos de
porcentaje, más personas en línea de cualquier otro país: 1.5 millones de
personas, de una población de cinco millones, usaron la Red en al menos cinco días a
la semana.

Finlandia es propensa a ocupar los primeros puestos en los cuadros de competencias. Se

mantiene como primer lugar en el uso de teléfonos celulares. A finales de 2002,
más del 87% de los finlandeses tenía un teléfono móvil. Ello hizo que se
excediera con mucho el número de líneas, pero esto no es de sorprender en el
hogar de Nokia, que actualmente posee una tercera parte de la participación del
mercado global. Aunque la empresa está muy orgullosa de sus raíces y de su sede
finlandesas, sabe también que sus operaciones en el mercado interno
corresponden a menos del 1% de sus ventas globales.

Nokia no alcanzó su posicionamiento global por casualidad. Esta compañía tiene sus

orígenes en una empresa maderera fundada en el suroeste de Finlandia a mediados
del siglo XIX. En la década, la empresa cambió de giro para dedicarse a la
electrónica de consumo, pero sufrió una grave derrota por parte de la
competencia japonesa. De hecho, la empresa estuvo a punto de quebrar a
principios de la década de 1990. sin embargo, logró recuperarse gracias a la
innovación y al establecimiento de agresivas estrategias de investigación y
desarrollo. Pero no se duerme en los laureles. En 1994, Jorma Ollila, director
ejecutivo de Nokia, tomó una decisión verdaderamente histórica: el futuro de
Nokia estaría desde entonces en las telecomunicaciones móviles. A partir de ese
año, la empresa ha ido logrando implacablemente un éxito tras otro en este
mercado. Además, se ha desprendido de su participación en las muchas otras
áreas en las cuales estaba involucrada.

Finlandia ha comprobado los beneficios de una economía basada en el conocimiento. Gran

parte de ello fue consecuencia de un compro­miso de innovación que ya existía.
Cuando surgen los problemas es preciso resolverlos. Las soluciones pueden luego
comercializarse en el extranjero.

Los finlandeses siempre han sido realistas. Saben que no pueden permanecer ocultos

entre los bosques de su país, en la cima de Europa: deben ser participativos.
Han demostrado que una total participación en la economía global puede cambiar
el lugar que una nación ocupa en el mundo y poner en evidencia que el resto del
mundo es un espacio del cual no debe sentirse temor. Esta apertura a la economía
global ha estimulado a varios inversionistas, como los fondos de pensión
estadounidenses, a adquirir acciones corporativas finlandesas. En la
actualidad, más del 60% del capital finlandés está en manos de extranjeros. A
medida que las empresas finlandesas se apoderan con dinamismo del escenario
global, los estudiantes y los turistas acuden en masa a la tierra de los suomi.

Finlandia no es el único país de la península escandinava que ha adherido a la economía

global, en especial a través del canal de la tecnología. Su vecina Suecia es la
sede de Ericsson, otro líder en la provisión de tecnología móvil y en el
desarrollo de numerosas plataformas técnicas.

Publicado

por Manager en 16:24


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Kenichi Ohmae nació en la
isla de Kyushu en el año 1943; actualmente reside en Yokohama con su esposa e
hijos. Como consultor de alta gerencia, escritor y conferencista, ha sido
descrito como el “Señor de la estrategia” en su Japón natal, donde preside las
oficinas de Mc KINSEY & COMPANY, firma internacional de consultores.
Algunas de las corporaciones Japonesas mas famosas solicitan con regularidad su
ayuda para establecer estrategias de competencias; su asesoría tiene además una
fuerte demanda por parte de compañías multinacionales Norteamericanas y
Europeas.



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Fuente: SHM Consulting


Imagen: Finland-Nokia

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