Cuando las personas creen que "el trabajo es desagradable", nada sucede hasta que el jefe dá la orden. Incluso luego de darla, las personas no se mueven. Después de todo, las tareas requieren esfuerzo y (como todos ya saben) el trabajo no es agradable. Así, se crea un "círculo vicioso" muy negativo, donde la única manera de que alguien haga algo, es que no le importe demasiado hacerlo.
¿Cuánto vale el trabajo hecho por personas, a quienes no les importa lo que hacen? ¿No es cierto que, cuando nos importa lo que hacemos, logramos cosas increíbles?
Muchos piensan que, si sólo hacemos lo que nos importa, gran cantidad de cosas quedarán sin hacerse. Afortunadamente, hay muchísimas personas diferentes, que se interesan por muchísimas cosas diferentes. Lo cual significa -que existe una gran probabilidad- de que las cosas que necesitan hacerse... sean hechas por personas a las cuales les importe hacerlas!
La mejor manera de lograr que algo se haga bien, es dárselo a alguien a quien le importe hacerlo. Así que... ¿por qué no evitar la frustración y la culpa? Asigne el trabajo solamente a aquellos a quienes les importe hacerlo. Hagamos nuestro trabajo porque (y sólo porque) nos importa. Nuestro compromiso, debería ser la condición sine-qua-non para involucrarnos con una tarea.
Vía: Club de la Efectividad
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