domingo, junio 22, 2008

Mientras colaboremos seremos fuertes

Cuando trabajan, muchas personas necesitan ayuda... pero no la piden. En las organizaciones, existen muchas fuerzas que disuaden a la gente de pedir ayuda y difunden la idea que -hacerlo- es señal de incompetencia. La "cultura machista" es un claro ejemplo: proyecta una imagen de debilidad sobre todo aquel que "no puede hacer algo solo". En este ambiente, hasta los jefes encuentran muy difícil reconocer delante de sus pares -y subalternos- que no tienen "todas las respuestas" y temen no ser respetados.

Todas estas fuerzas hacen que las personas se aíslen y que -poco a poco- dejen de considerar pedir ayuda ante un problema. Aunque tal vez, la verdadera razón de no pedir ayuda, sea que no se dan cuenta que la necesitan: "No saben lo que no saben".

Vía: Club de la Efectividad

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